Yo soy un promotor de lectura

¿Eres tú un
PROMOTOR DE LECTURA?

Guillermo Cubillos

“Cuando mi padre me leía, me recostaba sobre él y yo pasaba
a formar parte de su pecho o su antebrazo. […]
Cuando no solo oyes un cuento entrañable,
sino que además te abraza la persona más importante
en el mundo para ti, la conexión que se establece dura toda la vida.”
Stories my father told me, por Maurice Sendak.

 

Hay dos momentos importantes en la vida de todo ser humano lector:

  1. cuando descubre la lectura
  2. cuando redescubre la lectura acompañado de un niño.

El primer momento ocurre, con suerte, muy temprano en la vida. En el regazo de alguien muy amado que es capaz de ponerle alas, con su voz abrazadora y dulce, a una historia que quiere salir volando de un pedazo de papel.

El segundo momento es aquel en el que somos nosotros los que causamos esa chispa que enciende la mente tierna de un pequeño y sentimos cómo se cierra la conexión eterna y la cadena se expande con un nuevo eslabón.

Comienza así nuestra gran responsabilidad de ser PROMOTORES DE LECTURA, una tarea tan sencilla y gratificante que parecería inofensiva, pero que si la vemos con detenimiento resulta ser tan poderosa y valiosa para el crecimiento intelectual, afectivo, social y emocional de un niño como pocas otras actividades en su vida.

Múltiples estudios han demostrado que un niño que encuentra temprano en su vida la lectura acompañada y ésta se vuelve cotidiana en su desarrollo, puede llegar a alimentar su cerebro con millones de palabras que permiten que se creen con mayor rapidez las conexiones neuronales básicas para su crecimiento cognitivo.

La experiencia de tener al frente imágenes y textos y detrás a un narrador acompañante que lo guía y le complementa cada historia es invaluable y contribuye fuertemente a aumentar la inteligencia de un niño. De esta manera, a los 2 o 3 años logra componer frases complicadas, recordar y narrar eventos, construir conocimientos generales, capturar información nueva y desarrollar su capacidad de reflexión.

La vida de un niño cambia con el paso de las páginas, la conversación amena y el calor del momento de lectura con sus adultos queridos.

Si algo quieres dejar como tu legado en este mundo, que sea la satisfacción de haber sembrado en un niño o una niña el amor por la lectura.


CINCO SUGERENCIAS PARA SER PROMOTORES DE LECTURA

  1. Lean mucho, lean siempre, lean juntos. Hagan del momento de leer un elemento esencial de la rutina diaria.
  2. Aprecien deliberadamente y con devoción el libro impreso. Cuídenlo, consérvenlo a la mano, en el morral para ir a todas partes, en la mesa de noche, en la mesa de la sala, que sea una presencia inevitable en toda la casa.
  3. Hablen de los libros, de las historias, de los que escriben libros, de los que dibujan libros. Busquen los autores favoritos, reconozcan los nombres, conversen acerca del gran trabajo que significa hacer un libro y demuestren gratitud hacia todas las personas que hay detrás de ellos.
  4. Cuéntenle a todos que son lectores asiduos, coméntenlo en el almuerzo, en la tertulia familiar con los otros adultos. Que todos sepan lo que leyeron y lo que van a leer. Que sientan envidia de lo bien que pasan al leer juntos.
  5. Desconéctense de los aparatos y enciendan los libros. Apaguen, aíslense, acomódense para leer. Que no importe que se acabe el mundo allá afuera. Aquí adentro hay un mundo maravilloso más importante para descubrir.

La FUNDACIÓN CUCÚ está empeñada en convertir a cada adulto que tenga un niño o una niña cerca en un PROMOTOR DE LECTURA. Somos convencidos fervientes de que la inversión que se hace en la primerísima infancia es la que contribuye con mayor beneficio a la sociedad y a cada individuo.

Sabemos que llevar la lectura muy temprano a las mentes en desarrollo con la compañía de los padres y madres, los abuelos, los tíos y los hermanos mayores hará que los niños lleguen a la escuela con un mejor lenguaje y con mayores ventajas para avanzar en su proceso educativo.

No hay ninguna excusa para no ser un PROMOTOR DE LECTURA. Seguramente ya lo eres y nos alegra que sea así.

Sin embargo, miles de niños todavía no tienen un PROMOTOR DE LECTURA en casa, a pesar de que están rodeados de adultos, en todos los estratos. Muchas veces están esperando que sea en la escuela en donde se “resuelva” el tema de la lectura sin darse cuenta de que están desaprovechando la etapa en la que los niños tienen el mayor potencial para aprender y desarrollar todas sus capacidades.

Por eso, nuestra FUNDACIÓN CUCÚ no solamente se esmera en producir las mas hermosas y elaboradas piezas de lectura sino también pretende acompañarlas de escritos, vídeos, charlas y talleres para los adultos con el fin de multiplicar el mensaje y generar PROMOTORES DE LECTURA en todos los rincones del país.

Todo esto es posible gracias al apoyo de los suscriptores y los patrocinadores empresariales que nos permite llegar a más familias con cada publicación de nuestra REVISTA CUCÚ.

Creemos que vamos por el camino correcto y confiamos en que al finalizar esta lectura te hayamos convencido de unirte a nuestra iniciativa y de ser (o continuar siendo) un fantástico, emotivo, imaginativo, ocurrente y soñador PROMOTOR DE LECTURA.

¡Gracias y feliz lectura!


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